El paro en la Comuna 3 de CABA

Referentes vecinales y comuneros contaron su visión sobre el impacto que tuvo el paro general en Balvanera y San Cristóbal.

El paro general de 24 hs. convocado por la Confederación General del Trabajo y otras centrales contó con un alto grado de acatamiento en todo el país. También fue objeto de debate entre dirigentes gremiales y funcionarios del Gobierno que rechazaron la medida.

 

Su impacto tuvo particularidades en Balvanera y San Cristóbal. “El efecto fue contundente. Se notaban las calles despobladas y desoladas. Las dársenas de colectivos de Plaza Miserere estaban con una imagen fantasmagórica. Había menos actividad que un domingo”, aseguró Gloria Llopíz Ortiz, de la ONG Buenos Vecinos BA, en diálogo con Abran Paso.

Consultado por este medio, el comunero Gabriel Zicolillo consideró que “el acatamiento fue altísimo” -en la Comuna 3. “En una zona comercial como Once sus propietarios no abrieron sus negocios. Se notaba un ritmo de fin de semana. La ausencia de transporte público hizo que el paro sea absoluto”, destacó.

“Hace rato venimos sufriendo con las empresas que cerraron. Tenemos 300 despedidos en pocas cuadras de las empresas Agreste, Freddo y Primo Hermanos”, afirmó Alberto Aguilera, de la Red de Vecinos 66. También comentó que, algunos locales abrieron porque “la gente tienen necesidad de laburar”. Según el referente vecinal, “tener un local abierto implica muchísimos gastos y hay que juntar la plata para sostenerlo. Los locales abiertos estaban atendidos por su dueños, no había muchos negocios con empleados”.

Gloria Llopiz Ortiz contó que, en las avenidas Corrientes y Pueyrredón contaron sólo un local abierto, de 14 por cuadra. Para su sorpresa los locales de cadena de electrodomésticos y supermercados estaban abiertos. “Eso fue raro. Uno se pregunta qué pasa con el Sindicato de Empleados de Comercio en esos casos”, sostuvo.

Zicolillo apuntó al Ejecutivo porteño por el alto grado de acatamiento a la medida de fuerza. “Es consecuencia de un gobierno neoliberal que no escucha a su pueblo y que es incapaz de revisar la realidad”, opinó.

Aguilera refirió que los miembro de su Red de Vecinos Manzana 66 se adhirieron al paro, “creemos que la situación está muy complicada, vemos mucha gente sin trabajo y que vive en la calle”.

Más allá de sus diferencias políticas e ideológicas, todos los referentes vecinales y comuneros coincidieron en que la huelga contó con una adhesión muy importante. Las transitadas calles de Balvanera, no mostraron su importante ritmo comercial y sus numerosos transeúntes como lo hacen habitualmente.

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