EL “ESTIGMA” DE OCULTAR LA POBREZA

 

Ensañado en poner techo a las paritarias y en ocultar la acuciante realidad social que persiste en la Argentina, el Gobierno no sólo ha dejado de publicar los valores de la Canasta Básica Total –tomada como referencia para la discusión salarial– sino que ya ni siquiera publica estimación alguna sobre la pobreza. Sobre este tema entrevistamos al delegado de ATE-Indec, Raúl Llaneza. 

-¿Es estigmatizante medir la pobreza, como dijo el Ministro Kicillof?

-No, lo que es estigmatizante es no medirla y no saber cuánta gente está bajo la línea de pobreza. Y más grave es la cantidad de compatriotas que están bajo la línea de la indigencia. El último dato que dieron, en el primer semestre del 2013, era una pobreza del 4,7% y menos de un dígito la indigencia. Pero nosotros calculamos para un segundo semestre del 2014 una pobreza de alrededor del 25,8% de los argentinos.

Este es el dato que ellos dejaron de brindar, porque era ridículo, porque era también semejante a los 6 pesos con que se podía comer por día, una familia con cuatro personas. Entonces eso es lo que estigmatiza. El Gobierno estigmatiza aquellos que necesitan ayuda para poder salir de su situación de miseria y los invisibiliza. O sea, el pobre es pobre. Encima tiene un segundo problema que es que se invisibiliza. Y el tercero, que no llega la mano auxiliadora del Estado.

– ¿En cuánto se puede calcular la canasta familiar?

-Nosotros hicimos un cálculo de un ingreso mínimo de un trabajador que debería estar alrededor de 12.200 pesos a enero de este año. Con lo cual, con todo este ritmo inflacionario que tiene Argentina si bien ha venido desacelerándose, hoy debe estar alrededor de los 13.000 pesos. Nosotros tomamos los datos que hacía el Indec, es decir el dato de familia tipo que es un matrimonio mayor y dos hijos menores. Con ese dato es que brindamos el dato de pobreza.

Después se plantea una disyuntiva con algunos economistas del Gobierno que dicen que nosotros tomamos datos del Indec, que denunciamos, a la hora de medir la pobreza. Claro que lo utilizamos. Lo que siempre hacemos es tomar los datos oficiales que te da el Indec y actualizarlos con otros niveles de variación de precios y de inflación, que son los de las direcciones de estadística provinciales.

Con esos datos, que utilizamos para una Canasta Básica total y una Canasta Alimentaria, concluimos que los niveles de pobreza e indigencia están uno por encima del 25% y otro bastante considerable. Con datos que otros sectores nos tildan de conservadores, podemos decir que el Indec mentía, miente y que oculta a los pobres.

Martín Bustamante