El diputado Leandro Santoro rechazó los allanamientos en viviendas de senegaleses.

Presentó un proyecto de declaración para que la Legislatura manifieste preocupación y repudio por el operativo que se realizó en los domicilios de los vendedores ambulantes senegaleses.

Leandro Santoro, legislador porteño de Unidad Ciudadana, propuso que se trate y apruebe el siguiente texto en el recinto: “La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires manifiesta su preocupación y profundo repudio por los seis allanamientos que se realizaron en la mañana del 8 de Junio de 2018 a viviendas de trabajadores senegaleses, un día después de una movilización contra la violencia institucional que realizara la comunidad del país africano tras la violenta represión a uno de sus miembros, la cual alcanzara notoriedad pública por las lesiones recibidas producto del agresivo accionar policial”.

El pasado 5 de junio en el barrio porteño de Flores efectivos de la Policía de la Ciudad aprehendieron a un migrante de origen senegalés llamado Kane Serigne Dame. Fue tan violento el accionar de la policía que le causó una fractura expuesta en el brazo, siendo de tal magnitud la herida que le perforó una arteria, produciendo su desvanecimiento inmediato en la vía pública.

Producto de esta situación tuvo que ser intervenido quirúrgicamente y pasó la noche en una comisaría. Sin embargo, sus compañeros denuncian que en el momento de la detención no se encontraba vendiendo ni portaba mercadería. Pese a eso, fue detenido por supuesta resistencia a la autoridad y violación de la Ley de Marcas.

Desde el entorno del diputado afirmaron que “ante esta situación de extrema violencia, se convocó a una movilización en la intersección de las calles Av. Nazca y Av. Avellaneda, en el barrio de Flores, de la que participaron miembros de la comunidad senegalesa, vendedores ambulantes y legisladores. Un día después de esta medida de protesta, en un claro acto intimidatorio, fue ordenado el allanamiento de seis viviendas donde habitan senegaleses”.

Para el legislador, el accionar de la policía fue de absoluta desproporción y constituye un claro hecho de xenofobia y discriminación, agravado luego por la persecución política a quienes dieron una respuesta colectiva a la injusticia inicial.