El Consejo Consultivo Comunal 3 dialogó sobre la situación del Jardín del Ramos Mejía

En la última reunión, vecinos presentaron las problemáticas que siguen acarreando el espacio educativo y denunciaron que se están avasallando los derechos de los niños.

El reclamo por el Jardín del Hospital Ramos Mejía ya tiene larga data. En 2018 se le quitó la jornada extendida y a finales de ese año el Ministerio de Educación de la Ciudad pretendió cerrar el lactario, no habilitando la inscripción. Pero la situación fue judicializada y se le dio la razón a la comunidad educativa, prohibiendo el cierre. Pero luego, las familias se enteraron que la escuela se mudaba al nuevo edificio de Manzana 66. En la última reunión del Consejo Consultivo, los denunciantes sostuvieron que los dos establecimientos cuentan con problemas edilicios y se llevaron todos sus materiales.

“En 2020 ya comenzamos las clases una semana más tarde porque cuando fuimos a ver el lugar de Catamarca 342 tenía graves deficiencias que marcaban que, si bien estaba construido para el Nivel Inicial, tenía disposiciones poco adecuadas, como ventanales a la altura de la cabeza de los niños, no había calefacción y la cocina estaba sin terminar. Eso hizo que nos presentáramos nuevamente ante la Justicia y, previa pandemia, el Juez López Alfonsín dispuso que el establecimiento de la calle Venezuela debía refaccionarse en 10 días, para que el jardín siguiera funcionando. No solo no se cumplió la orden en ningún momento sino que ahora nos enteramos que lo vaciaron”, manifestó José Machain en el encuentro virtual.

A la vez que enfatizó en que el nuevo edificio podría haber sido un colegio nuevo, que brindara nuevas vacantes, tan necesitadas en la Ciudad; y denunció que los materiales sustraídos no son propiedad del GCBA sino que son fruto de las cuotas de la cooperadora. También aseguró que la actual gestión se ha encargado de “vapulear sistemáticamente el presupuesto para Educación”, argumentando que el monto asignado en 2021 es el más bajo porcentualmente de toda la historia porteña.

“Esto se ha ido dando todos los años, desde el 2007 cuando asumió Mauricio Macri, hasta llegar a este récord de desfinanciamiento. Queremos poner en evidencia eso, queremos que la Comuna 3 y esta asamblea se empodere de la necesidad de defender el jardín. No es un capricho, una defensa de intereses sectoriales, es la defensa de un derecho. La educación inicial es un derecho, lo consagra la Constitución de la Ciudad”, apuntó.

Y agregó: “No se puede seguir tolerando que se rían y ofendan nuestra inteligencia, cuando alardean de su respeto a la educación, pero no han hecho otra cosa que ningunearnos. Nos han silenciado y no hemos tenido ninguna respuesta oficial de las distintas medidas que fueron tomando. Están avasallando la educación de todos los pibes, y en particular, de los más chiquitos, los que no pueden tomar escuelas o tener un centro de estudiantes para hacerse oír, y que somos las familias las que debemos organizarnos, en vía judicial o en movilizaciones como la del otro día reclamando el retorno de todos los materiales”.

Desde la Mesa Promotora del consejo resolvieron seguir tratando el tema en la Comisión de Educación para luego elevar un informe y su postura a la Junta Comunal.Ya en las actas del 2017, los integrantes del CCC se habían expedido en contra del cierre del jardín.