El comienzo del diálogo por la educación

La reunión entre la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, consistió en un primer contacto entre los estudiantes y los funcionarios, pero no alcanzó resultados definitivos. 

El Defensor del Pueblo, Alejandro Amor, encabezó la reunión con el objetivo de mediar entre las partes, escuchar los reclamos y contribuir a alcanzar una solución al conflicto que generó las tomas de una veintena de escuelas desde hace dos semanas.

El encuentro tuvo lugar en la sede central del organismo y participaron, además de Amor, la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña; la Defensora del Pueblo Adjunta, María América González, y los representantes de los Centros de Estudiantes, directivos y docentes de las escuelas y padres de los alumnos.

Los representantes de los colegios secundarios porteños presentaron los siguientes reclamos:

-Que el Ministerio de Educación porteño desista de implementar el proyecto “Secundaria del Futuro” ya que éste no contó con la participación de la comunidad educativa.

-Que se implemente efectivamente la Ley de Educación Sexual Integral en todos los colegios.

-Que se implemente un Protocolo de Acción Institucional para prevenir e intervenir en casos de violencia de género y discriminación de género o diversidad sexual, teniendo como antecedente el ya aprobado en el Colegio Carlos Pellegrini, dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

-Que cese la intervención de la policía en las instituciones educativas y en el accionar de los centros de estudiantes.

-Que se hagan efectivos de manera inmediata los planes de obras para resolver la situación edilicia de los establecimientos educativos.

Según el acta de la reunión, la ministra Soledad Acuña remarcó que la reforma educativa llamada “Secundario del futuro” se viene “construyendo desde hace un año medio” con referentes de la comunidad educativa, “sin importar modelos extranjeros y sin la intervención de ONGs o consultoras externas” y tomando en cuenta “los aspectos más positivos de las prácticas que ya se llevan a cabo en muchas instituciones educativas de la Ciudad”.

La ministra aclaró el punto vinculado al trabajo en las empresas, “no son pasantías laborales, son prácticas educativas. Esta figura, este modelo, no lo inventamos nosotros. Lo tomamos de la Ley de Educación Nacional 26.206 de 2006, de los decretos reglamentarios posteriores (de 2011) y de las experiencias que ya existen en la Ciudad y en otras provincias del país”.

La titular de la cartera educativa les propuso a los estudiantes que a partir de la semana próxima se realicen distintas reuniones para debatir la reforma educativa. “Estas reuniones deben ser más chicas, porque el objetivo es poder escuchar a cada uno de los actores. Para eso proponemos realizar ocho reuniones, en relación a las ocho regiones en que están divididas las escuelas de la Ciudad”.

Sobre la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral, Acuña remarcó que, “vamos a proponerles a los rectores de las instituciones educativas que en los próximos dos meses realicen dos jornadas de educación sexual en sus escuelas. Van a contar con el acompañamiento de este ministerio respecto a los equipos de capacitación y las herramientas necesarias”.

Respecto al protocolo de actuación en casos de Violencia de Género, la ministra reveló que, conjuntamente con el Defensor del Pueblo porteño se armará “una mesa de trabajo en la Defensoría del Pueblo donde participen también otros ámbitos del Gobierno y del Poder Ejecutivo para ver de qué forma se puede realizar un protocolo de actuación para este tipo de casos, que resulte operativo para los estudiantes”.

“Está todo tenso, no se llega a nada. Hubo mucho desacuerdo porque la Ministra ignora todo lo que decimos, para ella no existe la reforma que estamos denunciando”, destacó Lautaro, representante del Centro de Estudiantes del colegio Nicolás Avellaneda.

“No tengo claro el tema de La Nueva Escuela Secundaria, sí me extraña que haya diferencia, porque lo implementan en las escuelas públicas para que estos vayan a trabajar, y dejan afuera a las privadas para que sus estudiantes sean los que puedan ir a la universidad. Las pasantías son una forma precaria el trabajo y son para alumnos avanzados en carreras universitarias, no tienen sentido que las hagan los secundarios”, advirtió Omar, padre de un alumno del mismo colegio.

El padre afirmó que apoya “el reclamo de los chicos. La responsabilidad que mostraron me sorprendió, no dejaron entrar a nadie que no sea del colegio. Me saco el sombrero”.

La Coordinadora de Estudiantes de Base realizará una reunión esta tarde con representantes de todos los colegios tomados para definir los pasos a seguir. Lo cierto es que la ministra demostró un cambio en su actitud y anunció nuevas instancias de diálogo, aunque ratificó que continuará con la implementación de la polémica reforma sin precisar si se tendrán en cuenta las conclusiones que surjan de las próximas reuniones en cada jurisdicción escolar.