El asociativismo frente a la peor crisis

Los comerciantes de Balvanera están afectados por la crisis económica y faltan medidas gubernamentales nacionales y locales que ayuden a salir de esa situación. 

“El 60 % de los comercios llevan 30 años en la zona. Premiar a esa gente es realmente importante”, dice Andrea Carricaburu, presidenta de la Asociación de Comerciantes de Avenida Entre Ríos de la Ciudad.

Los propietarios de los negocios lamentan que eso no signifique una prioridad para el Gobierno porteño. “Se nos acusa de no ser competitivos, pero nunca en este gobierno  tuvieron una política para el comercio minorista. Es muy miserable”, enfatizó la dirigente de los comerciantes.

La historia de la Confitería Tanoira, ubicada en Entre Ríos 773, es un ejemplo de la diferencia entre la crisis actual y las anteriores. El comercio centenario cerró sus puertas el último día de 2018. “El dueño dijo ‘basta’ porque ni quiera era tentador para sus hijos. Todo lo que el propietario mantuvo con mucho sacrificio durante mucho tiempo decidió no continuarlo con esta crisis”.

Pese a esta dramática situación, lo comerciantes no se rinden y están dispuestos a buscar caminos para seguir adelante. El “asociativismo” -un mecanismo de cooperación y ayuda mutua- emerge como un camino posible para encontrar una salida. Carricaburu destacó que comenzaron a impulsarlo hace 10 años y, que desde entonces, creció; “queremos hacer cosas para salir de la crisis juntos”, y agregó que “es importante estar dispuesto a escuchar al otro, comenzamos a intercambiar beneficios entre nosotros”.

Las diferencias políticas con la conducción de la Federación de Comercio de la Ciudad provocó una reducción de los recursos de la Asociación, pero los propietarios de los negocios decidieron aportar una membresía voluntaria para afrontar la situación. “Es la manera que tenemos para sostener nuestro volumen de trabajo para hacer campañas, eventos y lograr beneficios mutuos”, explicó Andrea.

El ingenio ciudadano para afrontar situaciones críticas se repite en cada crisis económica y social del país. La economía social que emergió para brindar posibilidades a millones de excluidos, sirve como un ejemplo que arroja la historia reciente.

La actitud propositiva es fundamental para trascender la pasividad y la espera de soluciones que tardan en llegar.