Diez días sin luz

Vecinos de la calle Coronel Ramón Falcón al 7200 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires estuvieron sin luz durante diez días. Cansado de la falta de respuesta a sus reclamos, decidieron acudir a los medios de comunicación y a las pocas hora se les restituyó el servicio eléctrico.

La mayoría de los comercios ubicados en la calle paralela a la avenida Rivadavia estuvieron afectados por el corte. Panadería, carnicerías y otros locales tuvieron que emplear diferentes métodos para evitar pérdidas significativas en sus rubros.

La panadería El Mago fue una de las más afectadas. Recuperada la energía, sus empleados trabajan a destajo para recuperar el tiempo perdido. “¿Me das cinco minutos, ahora te atiendo?” dice el maestro pastelero del local, Cesar Coronel, mientras rellena con merengue unas cinco tortas.

Durante el período en el que estuvo cortado en suministro eléctrico, los panaderos hicieron a mano todo el trabajo que se hace con máquinas. Amasaron el pan y las facturas. Eso dificultó mucho la calidad de la mercadería.

Según los trabajadores de la panadería, hay poca fidelidad por parte de los clientes por la gran cantidad de comercios dedicados a la misma actividad. Por eso el corte de luz les genera grandes inconvenientes. “Si no tenés el producto en el mostrador la gente se va a otro lado y capaz que no vuelve por mucho tiempo” agrega el pastelero.

Los vecinos llamaron a Edesur y la empresa solo respondió el primer días. Luego no tuvieron más noticias sobre en que momento se podría llegar a restablecer el servicio, ni tampoco brindaron ninguna explicación sobre los motivos del corte.  enviaron las boletas con los aumentos. La que antes se pagaba $1500, ahora pasó a $7500.

“Pagar hay que pagar, pero acá estuvimos diez sin luz con el trabajo al 50 %. La carnicería de la cuadra llegó a gastar $ 3000 por día en combustible para el generador que alquiló. Nadie se hace cargo, para cobrar son rápidos pero para dar soluciones no dicen nada”, comenta Cesar Coronel.

Los vecinos iniciarán acciones legales contra Edesur por las pérdidas sufridas y por los recursos que tuvieron que gastar para sostener una producción mínima.

Los inconvenientes que se observaron en Liniers y en otros barrios de la Ciudad en los últimos días es sólo una muestra de lo que puede llegar a suceder en un contexto de aumentos tarifarios y cortes de luz.