Denunciaron por amenazas a la Ministra de Salud Porteña


A una semana de que los trabajadores del SAME le realizaran una denuncia a la titular de la cartera de Salud, Graciela Reybaud, la delegada de los programas pediátricos del SAME, Laura Schagrodsky, relató lo sucedido aquel día y se mostró preocupada por el futuro de los 160 despedidos de su sector: “Además de notificarnos que no van a reincorporar a los compañeros, se nos reducirá un 42 por ciento a quienes seguimos y hay fuertes rumores de que a fin de mes quedaría sólo la mitad del personal”.
“La Ministra y el Gobierno, lejos de acatar la medida cautelar de la jueza Patricia López Vergara del 27 de diciembre ante el amparo presentado por la Defensoría de la Ciudad N° 5 a cargo de Ramiro Lepanto, avanzaron con la persecución y la intimidación”, denunció la gremialista, quien notificó que desde el 20 de noviembre les fueron retiradas las planillas de asistencia como una presión para que levanten el paro, porque las listas son la única forma de demostrar su presentismo.
“El 9 de enero estaba previsto una asamblea como otras veces hemos hecho en nuestro lugar de trabajo, que es donde funciona el Ministerio y el SAME”, comenzó a narrar la médica. “Tuvimos que ir la oficina pediátrica porque el personal de vigilancia nos negó, por orden de la Ministra, el acceso al aula magna, que es un espacio muy grande, cómodo, alejado del área operativa, y es donde generalmente hacemos las actividades de este tipo. También hizo lo mismo con los periodistas, por lo que terminamos haciendo los reportajes a través de las rejas”, informó.
“Cuando estamos por comenzar se acerca una supervisora y nos dice que no se podía hacer ahí, que había gente que no era del SAME”, contó Schagrodsky, quien además dijo que le contestaron que eran trabajadores de la salud. “Después se acercó un agente de la Policía Metropolitana portando un arma reglamentaria y, en una clara actitud intimidatoria, nos volvió a decir que nos retiremos. Por suerte no hubo ninguna situación donde se eleve el tono de voz, ni forcejeos, ni nada, y siguió la reunión”, agradeció.
“Al otro día a la mañana, se acercó la Ministra y le dijo a un pediatra telefonista ‘se acabó la buena vida’, que ‘no se iban a hacer más asambleas ahí’ y que se iban a cortar los paros. Después le pidió que se retirara de la oficina donde estaba”, detalló la referente. “En un primer momento, el compañero estaba en un pasillo con una silla y un teléfono. Ahora está junto a otros dos más un área mucho más incómoda y tienen un solo aparato por donde entran todas las llamadas de los pacientes”, agregó.
“Está claro que el titular del SAME, Alberto Crescenti, no está haciendo nada para parar esto. Si bien él no firma la resolución, tampoco tiró en contra, como otros directores que sí se plantaron, aun a costa de su cargo. Es más, él fue quien informo en las asambleas los sueldos iban a bajar a la mitad”, cuestionó la delegada.

“Desde lo legal calculo que la Defensoría apenas termine la feria va a realizar acciones para que se mantenga la cautelar a la cual el Gobierno hizo caso omiso”, supuso Schagrodsky. “Mientras tanto estamos haciendo telegramas por lo que significan los despidos, las suspensiones y la rebaja salarial”, añadió.
“Está previsto otro acto con conferencia de prensa abierta, el jueves 30 de enero a las 12:30 en el playón del Hospital Moyano, donde hay 50 compañeros que no cobraron y despedidos”, invitó la delegada. “Ahí en el Moyano hay una situación particular porque el director se negó a aplicar la resolución 1.657 porque decía que atentaba contra las pacientes que se atienden en su establecimiento. Enseguida el Gobierno le pidió la renuncia”, se quejó.