Denuncian al COTO de Once por ocultar un caso de coronavirus

Trabajadores acusaron a la cadena de obligarlos a asistir a trabajar luego de que a un integrante del personal le diera positivo el test de Covid 19.

La sede del supermercado, ubicada en Avenida Rivadavia 2846, en el barrio de Once (Comuna 3) fue el centro de atención luego de que los empleados informaran que el jueves le habría dado positivo el hisopado de coronavirus a uno de sus compañeros de la sección de verdulería, y que les ocultaron el resultado. Recién el sábado, la sucursal cerró sus puertas bajo el argumento de realizar “tareas de mantenimiento preventivo”. Sin embargo, solo después una protesta en la puerta de las instalaciones se decidió que todos quedaran en cuarentena.

Unos días después del episodio en el que el dueño de la firma, Alfredo Coto, se negara a aceptar una clausura dictaminada tras un control en el municipio de La Matanza, trascendió que una sucursal porteña entró en aislamiento por un caso de coronavirus positivo. El portal La Izquierda Diario recibió la denuncia de una persona que trabaja en la sucursal 46 de Coto de Balvanera, en la que afirma que su compañero comenzó a sentir síntomas entre el miércoles y jueves de la semana pasada. En ese momento, las autoridades sólo dictaron la medida preventiva para algunos pocos empleados, con la explicación de que no era necesario para quienes no tuvieron contacto directo.

Por este motivo, en la mañana del sábado, los trabajadores se movilizaron hasta la puerta a exigir explicaciones, gracias a lo cual lograron que el local cierre, para fumigar con hipoclorito de sodio, un componente que elimina el COVID-19. En las redes sociales se encontraron carteles de la empresa con la leyenda: “En el día de la fecha esta sucursal permanecerá cerrada al público por tareas de mantenimiento preventivo”. Pero, el personal también denunció que la compañía intentó ocultarles la confirmación del diagnóstico de su compañero, y que pretendía seguir abriendo con normalidad.

La persona que mandó su denuncia a la Izquierda Diario (cuyo nombre no se menciona para proteger su identidad) confirmó que a quienes aislaron en primera medida nunca les dijeron que el test del colega había dado positivo, y que con la movilización del sábado lograron que le dieran cuarentena a un total de 20 empleados, que no habían sido considerados desde un principio por la central, siendo que comparten los mismos elementos y puesto de trabajo que el afectado.

Luego de reiterados reclamos a las autoridades del hipermercado, el cuerpo de delegados les comunicó que todos pasarían a estar en cuarentena obligatoria. Los repositores externos también seguirán el mismo protocolo. Sin embargo, el denunciante manifestó que si bien el sindicato arregló el aislamiento para todos los empleados, recursos humanos, gerencia y jefes de sectores los están amenazando. “Quieren obligarnos a asistir siendo que todos estuvimos expuestos al virus, el comedor no es grande, los espacios comunes tampoco”, agregó.