Crece el rechazo contra BA Elige

Varios miembros de Consejos Consultivos Comunales se organizan para reclamar un lugar preponderante en las instancias de decisión política dentro del territorio de sus Comunas. Denuncian maniobras del Gobierno de la Ciudad para saltearlos.

Se suma un nuevo capítulo a la disputa entre las Comunas y el Gobierno de la Ciudad por el BA Elige y la reforma del Códigos Urbanístico. En una reunión entre miembros de Consejos Consultivos Comunales (CCC), celebrada el miércoles pasado, se resolvió iniciar acciones judiciales contra ambos programas gubernamentales.

Integrantes de CCC, desde hace tiempo, denuncian que el BA Elige -que cuenta con un presupuesto de quinientos millones de pesos para acciones propuestas por los vecinos vía Internet-, busca centralizar en el Poder Ejecutivo de la Ciudad atribuciones que debieran ser de las comunas. El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, enarbola a la medida como un impulso democratizador: la denomina “participación ciudadana”.

El dirigente de Movimiento Comunero, perteneciente a la Comuna 13, Carlos Wilkinson, expresaba, para Abran Paso, su posición al respecto: “Es una participación limitada, porque se refiere únicamente a cosas que se hacen y se terminan, es decir a inversiones, en general pequeñas. Si un vecino plantea que quiere arreglar una vereda, eso se hace y se termina. Ahora, si unos vecinos plantean la necesidad de una escuela, de un jardín de infantes, o de un centro de salud, que implica que haya empleados y gastos estructurales, esto queda afuera. Por lo cual, se limita bastante la intervención que pueden tener los vecinos. Además, el Gobierno es, en última instancia, el que define la aprobación o no de un proyecto”.

Los Consejos Consultivos también colocan sobre la mesa otra política que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta viene llevando adelante: el Código Urbano.

“Vamos a juntarnos en tu Comuna para intercambiar opiniones sobre los Nuevos Códigos Urbanístico y de Edificación” decía un e-mail enviado por el ejecutivo porteño a los vecinos. Los funcionarios caracterizan a estos códigos como “las normas que regulan la construcción y el diseño de la Ciudad”

Según los integrantes de los Consejos se trata de una planificación destinada a la inversión inmobiliaria, de espaldas a los vecinos y trabajadores de la Ciudad de Buenos Aires.

Para Wilkinson, Rodríguez Larreta “sólo había tratado el Código Urbano con la Sociedad de Arquitectos y las grandes desarrolladoras inmobiliarias. Es toda una estructura beneficiosa para el negocio inmobiliario, y contradictoria con los intereses de los vecinos”.

Los Consejos Consultivos de las Comunas realizaron un reunión y, entre otras cosas, resolvieron “analizar y elaborar una demanda judicial contra BAElige y, de ser posible, también contra la forma en que se está realizando la ‘participación ciudadana’, referida a los Códigos (urbanos). Para implementar esto, se formará un grupo de trabajo específico”.

Para ellos, el punto que tienen en común ambas medidas, es que, a fin de cuentas, se niega de facto el debate público, se tapona con la máscara de la participación ciudadana la intervención activa de los ciudadanos. Wilkinson lo resume con estas palabras: “Tanto el Buenos Aires Elige como la participación falsificada que se está dando con los códigos, entrañan el mismo concepto. Usan esa participación, en realidad, para avalar lo que quieren hacer y tienen definido de antemano, y que en general, hace a una ciudad favorable para los grandes negocios, sean inmobiliarios, deportivos, o del espectáculo. Esto no va a ser beneficioso para los vecinos que vivimos y trabajamos en la Ciudad de Buenos Aires. Por eso estamos hablando de enfrentar las dos cosas juntas, y plantear, de una vez por todas, que el Gobierno de la Ciudad les dé a las comunas la independencia y el sistema de participación popular que éstas tienen establecidas por la Constitución”.

Queda por verse lo que ocurra en materia judicial a partir de las demandas que lleven adelante los comuneros, pero, a priori, no será suficiente para frenar la avanzada de la gestión de Rodríguez Larreta. El meollo de la cuestión estará en la capacidad que tengan de rodearse de solidaridad y realizar medidas de fuerza que demuestren el alcance de su organización.