Cotillón por teléfonos robados

Dos locales comerciales ubicados en corrientes al 2300 ofrecían productos de bazar y cotillón, pero se trataba de una fachada para vender celulares robados.

La Policía de la Ciudad desbarató tres negocios, dos de los cuales operaban bajo al fachada de un bazar y un local de venta de cotillón, en la zona comercial de Once.

El operativo, en una galería de la avenida Corrientes al 2300, tuvo como resultado la detención de dos hombres, la clausura de los tres locales y el secuestro de diez celulares sustraídos a sus dueños.

El procedimiento fue realizado en conjunto por personal de la División Sumarios y Brigadas de la Comuna 3 de la Policía de la Ciudad e inspectores de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), bajo la supervisión de la Dirección General de Coordinación Operativa del Ministerio de Justicia y Seguridad, para dar con distintos locales utilizados como depósitos de celulares denunciados como sustraídos al Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM).

Todas estas dependencias vienen trabajando en Balvanera con el objetivo de cortar la cadena comercial de la delincuencia, que se inicia con el robo de los teléfonos. Por caso, este es el segundo operativo que se realiza en la misma cuadra, y en lo que va de las últimas semanas se llevan secuestrados más de 400 celulares y accesorios y varios locales clausurados.

En el último procedimiento los oficiales pudieron comprobar que en dos de los locales, de los tres que a la postre clausuró la Agencia Gubernamental de Control (AGC), se presentaban como un bazar y expendio de artículos de limpieza, en tanto otro aparecía con cotillón y venta de descartables y embalaje en sus vitrinas, cuando en realidad ocultaban el comercio de compra-venta ilegal de celulares e insumos telefónicos.

Los oficiales hallaron que los teléfonos e implementos de telefonía estaban escondidos en los muebles del negocio, diez de los cuales tenían impedimento por el ENACOM  e  incautaron dos libretas con anotaciones sobre la compra y venta de los aparatos.

El tercer local era de celulares, cuya procedencia tampoco pudo justificar el propietario del negocio, por el cual también fue clausurado.

Además, tres DNI fueron encontrados tirados en un pasillo, que habrían sido robados a sus titulares junto a los teléfonos.

En consulta con el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 38, a cargo del Dr. Alberto Baños, secretaria 132 del Dr. Federico Romero, se dispuso el secuestro de los tres DNI encontrados en el pasillo, y las dos libretas.

En tanto, el Juzgado en Criminal y Correccional Federal 2, a cargo del Dr. Sebastián Ramos, secretaría 4 del Dr. Esteban Horacio Murano, ordenó la detención de los dos propietarios de los negocios, uno argentino de 24 años y otro peruano de 48, y su traslado a la alcaldía correspondiente, además del secuestro de los diez teléfonos celulares con impedimentos por parte del ENACOM.