Contrapropuesta al proyecto de evaluación docente


“No nos olvidemos que tenemos un jefe de gobierno que quiere ser presidente, por lo tanto hay mucho de marketing en su actuar, pero la realidad educativa de la Ciudad es de crisis tanto en lo edilicio como lo estructural de las escuelas públicas”, sentenció el diputado por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), Alejandro Bodart, luego de presentar un proyecto de ley para la evaluación de las políticas educativas.
Este es un año que viene siendo protagonista de varios cambios en materia educativa, antes del inicio del ciclo lectivo se intentó anotar a los alumnos vía online y unas semanas atrás se lanzó un programa de educación a distancia para todo el país comandado por el Gobierno de la Ciudad. Ambas medidas fueron blanco que fuertes rechazos, en el primer caso por la falta de vacantes, lo que hizo que 13 mil familias quedaran sin poder anotar a sus hijos por un error de organización y, en el segundo caso, porque el título que se ofrece al finalizar los estudios no fue aprobado por el Consejo Federal de Educación por lo cual no tiene aún validez nacional.
Ahora el proyecto impulsado por el PRO, partido que conduce la gobernación de la ciudad, está dirigido a que la evaluación de la educación pública, que en este momento se encuentra a cargo del Ministerio de Educación, pase a estar en manos de una empresa privada. La privatización de ciertos sectores educativos sigue la línea de una tendencia mundial y en este caso la justificación que se le brinda es que se debe evaluar a la educación “esencialmente fuera de contexto e incluso de esta manera se puede hacer una especie de ranking entre escuelas”.
Por su parte, el secretario general del MST y congresal nacional de la CTA opositora, ideó una iniciativa que apañe a un método completamente opuesto. “Yo creo que es la comunidad educativa la que tiene que evaluar permanentemente todo lo que tiene que ver con políticas educativas e incluso hacer propuestas ya que es la que más sufre las problemáticas, en el trayecto del gobierno esto está ausente por completo”, sentenció al comenzar a explicar los fundamentos de su proyecto.
Uno de los puntos más importantes de esta iniciativa contempla la creación de comisiones en todos los colegios públicos de la ciudad que presentarán planes dos veces al año sobre cuál es la situación edilicia en la que se dictan las clases, cuál es el contexto social en el que se desarrolla la matrícula, cuál es la situación de los docentes a partir de los salarios que ganan, etc. Estos resultados deberán ser enviados al Ministerio de Educación para que sean comparados y evaluar los pasos a seguir.
El diputado sostiene que “al primero que hay que evaluar es al Estado”, y se pregunta: “¿por qué no se construyen las escuelas necesarias? ¿Cómo vamos a tener mejor educación si el presupuesto se baja año tras año?”. Bodart se mostró enojado y priorizó la necesidad de que sean los mismos integrantes de la comunidad educativa los que ayuden en las evaluaciones porque son los que viven la situación de la escuela pública de forma cotidiana y sentenció: “este tipo de medidas no conduce a fortalecer la educación si no a debilitarla”.
Acerca de los otros proyectos presentados reforzó su postura opositora al del pro ratificando que “es el peor”, mientras que el del Frente Para la Victoria y el de UNEN a pesar de la evaluación dentro del Ministerio, omiten el estatuto de los docentes aislando su participación en la toma de decisiones. Finalizó diciendo: “Evaluar al gobierno y a las políticas de estado para mi es la clave si queremos mejorar la educación”.