Clausuran talleres textiles en Boedo

Vecinos de la Comuna 5 denunciaron la presencia de talleres clandestinos y la Agencia Gubernamental de Control clausuró dos talleres denunciados de manera anónima.

Uno de los locales clausurados está ubicado en la calle Las Casas al 3500 y se clausuró porque funcionaba de forma clandestina. El taller estaba dirigido por una persona de origen coreana; se encontraron 15 máquinas de coser y mercadería desparramada por el lugar. El sitio carecía de matafuegos y tenía una caldera sin la habilitación correspondiente.

El otro taller está ubicado en Boedo al 1700 y se clausuró por no cumplir con medidas de seguridad. Allí trabajaban 20 personas. El lugar no presentaba Instalaciones Fijas Contra Incendio declaradas, lo que implica un riesgo para los trabajadores y los vecinos de la zona, ya que trabajan con material altamente inflamable.

“Es una esquina con negocio cerrado… en el cual tienen hacinados a gente boliviana y peruana…espero puedan hacer algo, por lo menos que lo habiliten y trabajen en las condiciones que merece cualquier empleado” decía la denuncia enviada por los vecinos.

El director de la Agencia Gubernamental de Control, Ricardo Pedace, destacó el rol de los vecinos en el procedimiento destacó, “Nos acercan las denuncias puesto que estos lugares no solo explotan a sus trabajadores y ponen en riesgo su vida sino también a las viviendas linderas por no contar con sistemas seguros para prevenir incendios ni otro tipo de siniestros”.

El operativo fue llevado a cabo por la Agencia en conjunto con la Dirección Nacional de Migraciones y Policía de la Ciudad.

El diputado Marcelo Sorgente dio aviso al ministro de Ambiente y Espacio Público, Eduardo Macchiavelli, y al titular de la Agencia Gubernamental de Control, Ricardo Pedace, quien notificó que el allanamiento fue exitoso.

A una semana del inicio de la campaña en redes sociales para desbaratar talleres clandestinos,  Marcelo Sorgente informó que recibió 150 denuncias. El 38% de los domicilios corresponden al barrio de Flores, 15% a Floresta, 11% Lugano, 10% Balvanera, con el 5% Centro y Caballito y el resto se dispersan en los diferentes barrios porteños.

“El circuito ilegal -donde el mantero es sólo la cara visible- comienza con trabajo esclavo y trata de personas en talleres clandestinos, en especial de inmigrantes carentes de documentación que les impide ingresar en la formalidad laboral, por eso es importante desbaratar todo el circuito y rescatar a la gente que está siendo sometida al trabajo esclavo”, detalló el diputado Sorgente.

Es importante destacar la solidaridad de los vecinos para con las familias migrantes procedentes de diversos países limítrofes en momentos en los cuales se intenta endurecer las políticas migratorias.

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