Caso Agustín: Paro y concentración en solidaridad con los docentes cesanteados

Los gremios se oponen a la separación del cargo de la Directora y la Maestra de sala naranja del Jardín número 2 del barrio de Flores donde iba Agustín Marrone y convocaron a un cese de actividades para el próximo miércoles.  “Es un problema estructural y no de los maestros” aseguró Matias Segreti, docente y padre del establecimiento. 
“Hace un tiempo ocurrió un hecho lamentable, donde un niño fue asesinado a golpes por parte de su padrastro en el barrio de Flores, noticia de la cual se hicieron eco los medios” describe el secretario general de Ademys Jorge Adaro. ”Ante el terrible hecho, lejos de acompañar a la comunidad educativa y a la familia, el gobierno de la Ciudad y el Ministro Bullrich buscan castigar a las docentes por esta situación consumando la separación del cargo de la Directora y la maestra de la sala a la que concurría el pequeño. Lo hacen a pesar de que la mayoría de los miembros de la Junta de Disciplina desestimó el pedido de sumario. Lo hacen a pesar de los masivos reclamos del conjunto de las familias y comunidad educativa del Jardín que respaldan a las docentes y exigen su continuidad en la escuela” asegura Adaro con bronca, y con razón.
Es que ayer mismo se conoció el comunicado que emitieron los vocales de la junta de disciplina‏ del Distrito Escolar Número 12, en el que aseguran que, “frente a los hechos de trascendencia pública (…) De acuerdo con nuestra visión no se observaron hechos que pudieran ser analizados desde el punto de vista disciplinario. Por tal motivo no se acordó ni con la instrucción del sumario ni con la separación del cargo”. A su vez, los integrantes de la Junta asvierten que los tres hechos observados por las docentes fueron justificados por la madre como accidentes fortuitos ocurridos fuera de la escuela a través de relatos de situaciones de la vida cotidiana que no necesariamente deberían presumirse como hechos de violencia familiar y aclaran que las docentes entrevistaron a la madre cada vez que observaron alguna lastimadura en el niño -quien también coincidió a solas en el relato- y dejaron asentado en actas cada detalle de sus respuestas. “La mamá, incluso, aportó certificados médicos” aclaran y concluyen: “estas acciones no sólo fueron reglamentarias sino también comprometidas con el niño y ahora pretenden ser usadas en su contra”.
El mièrcoles, paro y abrazo solidario
Frente a esta situación, la Unión de Trabajadores de la Educación de la Ciudad y Ademys, los dos principales sindicatos porteños, anunciaron la convocatoria a un cese de actividades y una concentración en las puertas del jardín de infantes de Flores donde trabajan las docentes apartadas.
“Lejos de asumir sus responsabilidades como Estado en las garantías más elementales de los derechos de los niños, el Ministerio de Educación de la Ciudad busca castigar a los docentes por este hecho tan aberrante” advirtieron los gremios citados a través de un comunicado. “Resulta inaceptable que el Ministerio de Educación, que gestiona el recorte en el presupuesto y fomenta el desmantelamiento de los Equipos de Orientación Escolar, trate de responsabilizar a las docentes por esta trágica situación”.
Los dirigentes sindicales también criticaron la política de vaciamiento del Estado del macrismo en la ciudad que se expresa, en este caso en los Equipos De Orientacion Escolar, compuestos por psicopedagogas, psicólogas y asistentes sociales ya que, segùn denuncian, se emplea a 350 personas en el distrito para dichas situaciones para resolver los problemas de cientos de miles de alumnos en toda la Capital.
“Así como en 2011 a propósito del conflicto por la disolución de las Juntas de Clasificación el gobierno avanzó sobre la docencia cercenando el derecho a la libertad de expresión al prohibir tomar contacto con la prensa, hoy con esta medida intenta imponer la “sumarización” de la docencia, es decir abrir la posibilidad de la sanción administrativa a cualquiera de nosotros sin necesidad de un motivo objetivo. En definitiva un avance en el intento de disciplinamiento de las trabajadoras y trabajadores de la educación y la consolidación de una política totalitaria por parte del gobierno” aseguró Jorge Adaro del gremio Ademys.