¿Cambiar algo para que nada cambie?

A un año de la sucesos de Once, presentamos un panorama por el sistema ferroviario actual.

¿Los trenes se arreglaron? ¿Cómo se está viajando? En el mes de diciembre último, el flamante ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, anunciaba un plan que consistía en emparchar los vagones que tienen un promedio de antigüedad de 50 años. ¿Una lavada de cara?
Pero, ¿qué es exactamente lo que estaban renovando?: El sellado de cabinas, pintura, luminaria, cambios de butacas y frenos. Frenos. Sí, frenos (evidentemente, entonces, algo no andaba muy bien hace un año atrás). Claro que aunque es importante el confort, los trenes no funcionan por la pintura, la luz o las butacas.

Entonces, rápidamente, el proyecto de Randazzo fue superado por un nuevo negocio millonario. ¿Con quiénes? Los chinos. Con bombos y platillos se anunció en enero de este año, la compra de 400 vagones para hacer la renovación de la línea Sarmiento y Mitre.

El proyecto oficial se basa en la compra firmada de material rodante por 11 mil millones de dólares. Los fabricantes de CSR Qingdao Sifang Co son los productores ferroviarios más importantes de China y esta operación es la primera que realizan en el país. Aparentemente, los vagones recién llegaditos de China, como pan caliente, irán a la línea Sarmiento, mientras que los viejos (pero emparchados) de esa línea, irán al Mitre.

La compra aparece poco después del anuncio realizado por el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, del reemplazo de la flota de vagones de de la línea A del subte, por nuevos vagones también fabricados en China.

Tanto los vagones chinos para el subte como los vagones para el tren son dos operaciones que se vienen negociando por medio de Franco Macri (representante de ambos países) y empiezan a concretarse poco después de que el gobierno nacional aprobó cambios en la política comercial de hidrocarburos que permitirá mayores beneficios a las empresas petroleras extranjeras, denuncia Proyecto Sur: “Las petroleras chinas CNOOC y Sinopec abarcan un 30% del mercado petrolero argentino. Además, el gobierno nacional anunció recientemente la participación de la empresa argentina Bridas en la explotación de Vaca Muerta, una de las reservas no tradicionales de hidrocarburos más grandes del mundo. Bridas tiene de socios a British Petroleum y CNOOC, en Pan American Energy”.

Pero, ¿por qué no fabricar los trenes acá? ¿Hay un plan estratégico que contemple la reconstrucción de toda la industria ferroviaria nacional y un sistema integral del transporte? No, de eso no se habla. Además, comprar a los chinos por 11 mil millones de dólares parece ser una buena forma de ignorar a los técnicos e ingenieros argentinos. “Parece una burla de los trabajadores, de las universidades, de los ingenieros, de los técnicos, de los ferroviarios despedidos desde el año 91”, comentó Solanas.

Ya en el año 2001 había informes de la auditoria federal de la nación y del defensor del pueblo que decían que el estado del material del Sarmiento preanunciaba una tragedia. Cuando en el 2007 hicieron público el tema, Pino Solanas y los trabajadores del Sarmiento, fueron acusados de incendiar los trenes. ¿Será que intentaban proteger a todos los integrantes de esta gran cadena de responsabilidades, resguardando sus negociados y sus intereses?

En este momento, funcionan 16 de las 24 formaciones del Sarmiento. La destrucción es tan grande que para reconstruir la línea y que funcionen todas sus unidades puede llevar años, explican sus trabajadores.

Por ahora el proyecto oficial parece más de lo mismo. No parece haber cambios estructurales y los trabajadores siguen condenados a tomar este inseguro sistema de transportes. Las medidas llevadas a cabo en el Sarmiento no parecen más que maquillaje que no resuelve de fondo el desguase del sistema ferroviario y que, además, implican negocios millonarios con los socios chinos. No habrá ninguna participación de las industrias ferroviarias locales. Tampoco se reactivará la industria nacional y con el funcionamiento de los principales talleres e industrias vinculadas.

 

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