Balvanera: Homenajean a Raquel Liberman, pionera en la lucha contra la trata

La Junta Comunal 3, junto a organizaciones sociales, colocó baldosas conmemorativas en el lugar donde “La Polaca” fue explotada sexualmente. En la inauguración virtual estuvieron presentes sus nietos y bisnietos.

Desde el miércoles pasado, en conmemoración al Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, la vereda de Valentín Gómez 2888 lleva el recuerdo de Raquel Liberman, víctima de una red de trata y pionera en la lucha contra ellas. Horas más tarde en la plataforma Zoom, vecinos, autoridades comunales, organizaciones sociales y familiares se encontraron para recordar su historia.

En la videoconferencia expusieron Myrtha Schalom, investigadora y escritora de “La Polaca”; Pamela Malewicz, Subsecretaria de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural del GCBA y representante de la Ciudad en el Consejo Federal para la Lucha contra la Trata; Leonardo Dattoli, Presidente de Balvanera al Sudoeste Asociación Civil (BALSUD); y Silvia Collin, Presidenta de la Junta Comunal de la Comuna 3. Luego, el cierre musical estuvo a cargo de Zulema Benveniste, quien cantó “Milonga para una mujer”, realizada a partir del poema de Humberto “Cacho” Costantini.

“Debemos entender que esta historia sucedió en las mismas calles que la mayoría de nosotros transitamos todos los días. Y que en realidad, seguro hay otras Raqueles que están dando vueltas por estas calles. Tenemos que hacer factible que quienes están siendo víctimas de esta situación tengan acceso al ejercicio de sus Derechos Humanos básicos. Y ese es un compromiso que tenemos que asumir desde cualquiera de los roles que estamos ejerciendo. En este caso, el mío hoy es la presidencia de la Junta Comunal 3, y considero que tenemos que pensar en una ciudad en la cual pongamos estas cosas sobre la mesa”, apuntó Silvia Collin.

Por su parte, Myrtha Schalom aseguró: “Memoria y olvido son dos caras de una misma moneda. Y Balvanera elige la memoria al colocar esas baldosas conmemorativas. Agradezco a Silvia Collin y a todos los que colaboraron para completar esa acción. A 120 años del nacimiento de Raquel, su lucha nos afirma que la prostitución es la semilla que alimenta la explotación sexual y la trata de personas. La sociedad no puede mirar para otro lado, y el estado también tiene que comprender que la prostitución no es trabajo, es violencia. Seguimos siendo las mujeres y niños quienes más sufren esta condena de explotación sexual”. 

Además, la Subsecretaria de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural manifestó la importancia de poder tener identificados esos lugares, esas marcas que tiene la Ciudad. “Tenemos la responsabilidad de visibilizar estas historias y hacernos cargo, porque así uno tiene la posibilidad de cambiar otros destinos”, enfatizó. Y el Presidente del BALSUD destacó que es “un recordatorio muy valioso para nuestra memoria como sociedad, particularmente para Balvanera”, a la vez que afirmó: “Me parece que esto puede ser un puntapié inicial de trabajo muy interesante, y me hace ser muy optimista en cuanto a las cosas que podemos hacer en los próximos años. Este es un tema que no está muy trabajado y estaría bueno llevar a la memoria de las baldosas, que han sido tan importantes para nuestros desaparecidos, el tema de las víctimas de la trata”.

Raquel o Ruchla Laja Liberman (como figuraba en su pasaporte) fue explotada sexualmente por la red de trata Zwi Migdal, que, bajo la apariencia de una Sociedad Judía de Socorros Mutuos, reclutaba mujeres judías pobres. Según narró Myrtha, la primera vez fue entregada a la asociación por su cuñada, luego de la muerte de su esposo, que había venido a Argentina en busca de trabajo.

Con lo ahorrado en secreto, Raquel pagó por su libertad y puso un negocio de antigüedades en Callao 515, pero poco después comenzó a ser hostigada por la Zwi Migdal. La organización envió a José Salomón Korn, quien la engañó con promesas de matrimonio, le robó sus ahorros y la recluyó nuevamente en un burdel. Después de escapar por segunda vez, radicó una denuncia, gracias a la cual se dictó prisión preventiva para 108 proxenetas y se ordenó la captura de 334 prófugos, bajo los cargos de corrupción y asociación ilícita.

Sin embargo, los acusados apelaron y en enero de 1931, el dictamen de los jueces feriantes revocó los cargos argumentando que no había suficientes pruebas y que las otras víctimas no habían declarado. Después del juicio, Raquel se reencontró con sus dos hijos pero, amenazada por los rufianes absueltos, comenzó a buscar la manera de regresar a Polonia. Falleció al año siguiente, con 35 años, por un cáncer de garganta. “El equilibrio de la ley fue burlado en menoscabo de la mujer. Así fue castigada su rebeldía, y por la concepción patriarcal de la época, la gesta de Raquel quedó en el olvido por más de 70 años”, aseguró la escritora de “La Polaca”.