“Bajar el nivel no es nivelar”

Estudiantes del colegio secundario Mariano Acosta tomaron la institución como medida de lucha en relación a los cambios previstos en la currícula promovidos por el Consejo Federal de Educación a través del Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Esteban Bullrich.

“Entendemos que el cambio es necesario en el marco de una reforma en la educación nacional, y estamos seguros de que en algunas provincias el cambio es mejor. El problemas es como se aplica acá”, advirtió Bruno Balbis del Centro de Estudiantes.
La toma, que comenzó el lunes pasado, se produce en seis colegios de la Ciudad (Nacional Buenos Aires, Carlos Pellegrini, Normal Nro. 1, Lenguas Vivas, Rogelio Yrurtia y Escuela Nro. 2 Mariano Acosta) y se espera que otros dos se sumen al reclamo. El Ministro de Educación de la Nación dijo que las tomas no son lo ideal y que quiere que vuelvan las clases a las escuelas y el Decano de la Universidad de Buenos Aires advirtió que se van a recuperar los días perdidos.
La Ley Nacional de Educación fue sancionada en noviembre de 2006 por el Consejo Federal de Educación. Dentro de ese marco, el Gobierno de la Ciudad está obligado a cambiar los planes de estudios para que los títulos otorgados mantengan reconocimiento a nivel nacional (en todas las provincias). Los estudiantes exigen participar del debate en relación a la eliminación de las 144 orientaciones (solo 10 formarían parte del programa. “Entendemos necesario el cambio en las curriculas, pero bajar el nivel educativo en la Ciudad, no es nivelar”, insistió Balbis.
“Una de las primeras cuestiones que tiene que rever el Gobierno de la Ciudad, es la de mantener una materia tan troncal como lo es Historia de 4to y 5to año, que con la implementación de esta Ley no existiría más al igual Cívica y Geografía. En tanto Filosofía y Psicología (dentro de la rama Humanística que se estaría por implementar) serían optativas”, comentó el estudiante y agregó que la toma en los colegios no va a cesar hasta que no sean atendidos por algún funcionario.
Según Balbis, Bullrich nunca quiso sentarse a discutir la currícula. Ni siquiera en el momento más álgido de la lucha, cuando eran 60 las escuelas tomadas. Y aduce que fue la Jueza Liberatori en su pedido de audiencia, quien lo obligó a reunirse con ellos y darles nueve jornadas participativas. “Nosotros pensamos que se trataba de una victoria parcial ya que el cambio se había pospuesto (El pedido de la Jueza fue acompañado de una prorroga hasta el 2014), pero las Jornadas en los colegios no eran obligatorias y estaban carentes de estudiantes”, aclaró.
“Solo los colegios más movilizados, que tiene un Centro de Estudiantes fuerte, pudimos aprovechar esta instancia para cuestiones de organización gremial”, subrayó Balbis y aclaró que eran Jornadas vacías de contenido y que nadie les había entregado material con información relevante como para sentarse a debatir. “Nos mandaron un ppt con un arbolito y la reducción educativa, que si lo regábamos iba a crecer y ser mejor. Era una lavada de cara, no había una intención política de que nosotros participemos”, insistió.

“Hoy volvemos a pedir la participación fundamental de docentes y estudiantes. La confección de este cambio sumado a la nueva prórroga (El Ministerio de Educación la extendería hasta 2015 basándose en el proyecto “Escuela Piloto”, escuelas que están en condiciones de aplicar el cambio 2014)”, señaló el estudiante.
Según Balbis, una delas cuestiones a señalar, es el método que tiene el macrismo para hacer que los colegios, algunos colegios, se sumen a esta cuestión de las experiencias piloto. Desde ofrecer mayores partidas presupuestarias, hasta ofrecer capacitación en el exterior para docentes y autoridades. “Una experiencia piloto es una prueba en la cual uno puede revertir lo que entiende como perjudicial, el mismo Bullrich nos dijo que quiere hacer un cambio definitivo”, recalcó.
“En Capital Federal no se aplicó la ley menemista, Ley Federal de Educación que vino a desbaratar la educación pública en todo el territorio nacional. En 1990 hubo una lucha ardua contra esta ley donde estudiantes y docentes lograron frenar su aplicación. Por esta misma no aplicación, el nivel educativo de Capital Federal siempre tendió a ser más alto. Hoy, cuando se plantea homologar los títulos y el nivel educativo de todas las jurisdicciones, se plantea bajando el nivel educativo de la Ciudad”, comentó el representante del Centro de Estudiantes del Colegio Mariano Acosta.
Balbis dijo que eran seis los colegios tomados pero que son más de 40 los que están nucleados en la Coordinadora Estudiantes de Base. Hoy cuentan con el apoyo de docentes mayoritarios (UTE y ADEMYS) quienes participan de las movilizaciones. Dentro del Colegio Mariano Acosta, docentes sindicalizados agrupados en distintos gremios, forman parte de la toma.
“Sabemos que la discusión no esta tan instalada como el año pasado, estamos trabajando para ponerla de nuevo en la agenda”, concluyó Bruno Balbis.