LAS CAUSAS DEL AUMENTO DE PRECIOS

El aumento de los precios, particularmente los alimentos, nos tiene corriendo de atrás en una carrera que siempre perdemos. El gobierno dice que no tiene nada que ver y le echa la culpa a los empresarios.

 

La baja en la producción de trigo

Este año la cosecha de trigo se redujo un 38% respecto del 2012 (de 14,5 millones de toneladas a 9 millones), con una reducción de la superficie cultivada del 32%. Esto es producto de la sojización, la concentración de la tierra, el encarecimiento de los arrendamientos y la imposición de precios a la baja de los monopolios exportadores y molineros a los productores (que golpea principalmente a los pequeños).

El gobierno permitió que los monopolios exportadores le impusieran a los productores en 2012 un precio que provocó una transferencia de alrededor de 350 millones de dólares a manos de los exportadores. Esto desalentó la producción 2012/2013.

Además amplió el cupo de exportación de trigo para el 2013, con lo que las exportadoras exportaron una cantidad superior y compraron aproximadamente el 70% del trigo que hace falta para el consumo interno. Con esto pasaron a manejar también el precio local de la harina y sus derivados.

 

La sojización

Los precios internacionales y la política del gobierno que beneficia centralmente a pooles y exportadores llevaron a cuadruplicar la producción sojera, pasando a ocupar 19 millones de hectáreas. Esto fue en desmedro del trigo, la carne y otros productos necesarios para el consumo interno.

 

La concentración

En el caso del trigo, cinco exportadoras (Cargill, Bunge, ADM, Louis Dreyfus y Nidera) y tres procesadoras de harina de trigo (Cargill, Molino Cañuelas y Andrés Lagomarsino) concentran la mayoría de la producción. Entre estas empresas, vemos que el monopolio imperialista Cargill sobresale por estar en los dos negocios: es la principal procesadora de harina de trigo (con el 17% de la molienda) y la principal exportadora de trigo (con el 19% de exportación). Es la tercera empresa de mayor facturación del país, después de YPF y Tenaris (grupo Techint).

Para no solo congelar sino bajar el precio este alimento básico, no hace falta militantes sociales en los supermercados. Es necesario que el Gobierno tome una política de controlar y regular el modo en que estas exportadoras construyen sus rentabilidades, disociando el precio de la harina de su costo de producción.

Sin embargo el Gobierno parece sugerir que amasemos el pan en casa o comprar pan a precio subsidiado antes de las 10 de la mañana.  Mientras tanto un puñado de grupos concentrados como Cargill, Molinos Cañuelas, Bunge y otros se llevan enormes sumas de dinero. Así, mientras el precio del pan está por las nubes, los exportadores son dueños del 70% del trigo disponible hasta la próxima cosecha.

 

Fuente: Claudio Lozano, Tomas Raffo, “Amasando el pan en casa mientras Cargill ‘la amasa con pala’”, en Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas.