Audiencia pública por el aumento del subte

Pese al rechazo expresado por los oradores durante el encuentro realizado ayer al mediodía en el Centro Cultural Adán Buenosayres, el Gobierno porteño aumentaría la tarifa del Subte a $11 desde mayo y a $12,50 desde el próximo junio.

La audiencia comenzó con una exposición del presidente de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE), Eduardo De Montmollin, quien se encargó de presentar el nuevo cuadro tarifario.

Luego comenzó la ronda de más de 30 oradores inscriptos, entre los que se encontraban diputados de la Ciudad, el defensor adjunto del Pueblo de la Ciudad Gabriel Fuks, la auditora general de la Ciudad Cecilia Segura, el secretario General de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro Roberto Pianelli, junto a otros metrodelegados, asociaciones de consumidores y el colectivo cultural “Sardinazo”.

“La tarifa al usuario aumentó de manera significativa en paralelo con subas en los subsidios a la operación del servicio, sin una reglamentación adecuada”, afirmó el defensor adjunto del Pueblo, Gabriel Fuks, y agregó que “es muy importante lo que se defina con respecto al boleto porque se viene la licitación internacional del subte. Ratificamos nuestra posición a favor de una gestión estatal”.

Según la auditora general de la Ciudad Cecilia Segura, el precio del subte “es regulado. Si el gobierno quisiera controlar la inflación debería no pactar aumentos que sean por encima del 15%. Lo usuarios van a pagar un aumento de la inflación y otro de la caída de los subsidios estatales”.

“Mientras en el mundo discuten el transporte gratuito, acá el macrismo apunta a sacar los subsidios al Subte”, afirmó Roberto Pianelli y denunció que “al Gobierno de la Ciudad le da vergüenza mostrar un mapa de la red en una audiencia pública”. Luego agregó que “es mentira que el 68% de la gente este muy satisfecha con el servicio como dice SBASE”.

El legislador Mariano Recalde consideró que el aumento es “un robo más al bolsillo de los trabajadores para beneficiar a un pequeño grupo de empresas”; también sostuvo que “el subte debería ser el eje estructural de la movilidad en la Ciudad”, pero “Larreta lo convierte en el transporte más caro subiendo su tarifa un 25% más que la del colectivo. Esto expulsa a los ciudadanos de menos recursos”.

El diputado porteño del GEN Sergio Abrevaya planteó la necesidad de un tope de aumento similar al salarial y la necesidad de un abono. Si el trabajador adelanta 30 viajes propone que pague 7 pesos cada viaje, en lugar de hacerlo recién después del viaje 20.

Uno de los momentos más sorpresivo de la Audiencia fue la irrupción del colectivo cultural “Sardinazo” cuando hizo su intervención. Lejos de los clásicos discursos, el grupo de jóvenes cantó y bailó un rap arriba del escenario como forma de rechazo al aumento de la tarifa y denuncia de las condiciones de viaje y trabajo en el subte.

La audiencia pública es un mecanismo de consulta no vinculante que se debe implementar de forma previa a una modificación tarifaria. La gran mayoría de los expositores rechazaron el aumento, pero eso no tendrá ningún tipo de incidencia en la decisión que finalmente tomará el Poder Ejecutivo. Más allá del impacto que tendrá en el poder adquisitivo de los usuarios, es importante reflexionar sobre las metodologías de participación establecidas para temas tan controversiales como este.

El electorado porteño ratificó al Pro como primera fuerza con un amplio margen, pero eso no significa que lo haya habilitado a implementar estas políticas, ya que no fueron explicativas en su plataforma electoral.

En tal sentido, sería interesante evaluar la posibilidad de implementar metodologías de consultas democráticas y vinculantes para temáticas tan significativas como estas.