Argentina es uno de los países de la región con menor caída del empleo asalariado privado

La contracción alcanzó al 3,1% (entre febrero y diciembre de 2020); una contracción muy inferior a la verificada en países como Canadá (6%), Estados Unidos (-7% ), Chile (-8%) y Brasil (-11%).

Según un informe del ministerio de Trabajo, los últimos datos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondiente al cuarto trimestre del año 2020 muestra una importante recuperación del mercado de trabajo luego de la crisis producida por la irrupción de la pandemia del Covid 19.

Entre el segundo y el cuarto trimestre de 2020, 2,8 millones de personas se incorporaron al empleo, lo que permitió reducir sensiblemente la tasa de desempleo (del 13,1 al 11), a pesar de verificarse una fuerte incorporación de personas al mercado de trabajo (la tasa de actividad pasó del 38,4 al 45).

Si bien los efectos de la pandemia aún persisten, el impacto de la misma es de una magnitud muy inferior a lo observado en los dos trimestres anteriores. En el segundo trimestre la contracción de la población ocupada alcanzaba al 19,6%, mientras que en el cuarto trimestre la caída era del 4,5%.

El crecimiento del nivel de ocupación se explica, fundamentalmente, por trabajadoras y trabajadores por cuenta propia y bajo relación de dependencia no registrados, que se vieron obligados a dejar de trabajar en el segundo trimestre de 2020 como consecuencia de la pandemia y las fuertes restricciones a la circulación, pero que pudieron regresar a sus actividades laborales en el cuarto trimestre. En efecto, entre el segundo y el cuarto trimestre del año, 1,6 millones de trabajadores independientes y 1,2 millones de asalariados no registrados se reincorporaron a la actividad.

Otro dato relevante que muestra el grado de recuperación del mercado de trabajo, es que entre el segundo y el cuarto trimestre de 2020 creció la cantidad de ocupados en todas las ramas de actividad con excepción de la administración pública, donde se mantuvo estable. Las ramas de actividad que mayor recuperación tuvieron fueron la construcción, (+75,6%); servicios comunitarios, sociales y personales, (+44%); la industria manufacturera (+29,7%); y el trabajo doméstico en casas particulares (+24,4%).

En la comparación interanual, cinco ramas de actividad ya superaron la cantidad de ocupados que tenían a fines del año 2019: construcción, industria, servicios sociales y de salud, servicios financieros y a las empresas y enseñanza.

En Argentina, la contracción interanual de la población ocupada del 4,5% es sustancialmente inferior a la verificada en países grandes de la región como Chile (11,7%), Brasil (8,9%), Perú (8%) y Colombia (6,5%). Sólo México presenta una contracción similar (4,2%).

Pero el logro más destacado es que esta menor caída de la población ocupada se produjo como resultado del sostenimiento del empleo asalariado registrado y, en particular, del localizado en empresas privadas. En la Argentina, la caída acumulada del empleo registrado del sector privado durante la pandemia alcanzó al 3,1% (entre febrero y diciembre de 2020); una contracción muy inferior a la verificada en países como Canadá (6%), Estados Unidos (-7% ), Chile (-8%) y Brasil (-11%).

En enero de 2020, de acuerdo a la información suministrada por la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) el empleo asalariado registrado en empresas de más de 10 personas ocupadas, en el total de los aglomerados relevados, creció un 0,3% con respecto al mes anterior.

La expansión en el nivel de empleo en enero se explica por el aumento de las contrataciones de personal y la caída de las desvinculaciones, comportamiento que se observó tanto en la industria manufacturera como en la construcción. En efecto, la tasa de incorporación de personal a las empresas aumentó 0,3, alcanzando 1,6 puntos porcentuales y ubicándose en valores similares a los meses previos a la pandemia. Incluso se observa, por primera vez en los últimos doce meses, un crecimiento interanual de este indicador (3,7%).

Desde la perspectiva sectorial, se destaca la Industria que lleva siete de meses de crecimiento consecutivo del empleo registrado y ya se encuentra en un nivel de ocupación superior a la pre pandemia. El sector de la Construcción transita el quinto mes consecutivo con variación positiva, aunque aún se encuentra por debajo del nivel de empleo del primer trimestre del año.

Se observa una reducción sostenida de la incidencia de las suspensiones en el total del empleo asalariado registrado. Ante la mejora gradual del nivel de actividad productiva y de la demanda de bienes y servicios, las empresas convocan al personal suspendido para retomar la prestación de tareas. En efecto, el número de trabajadores activos, no suspendidos, creció entre abril y diciembre un 9% (lo que implica que alrededor de 450 mil personas retornaron a sus actividades laborales). La cantidad de asalariados registrados suspendidos pasó de 774 mil en abril a 275 mil en diciembre.

El empleo registrado en empresas privadas durante la pandemia verificó una dinámica más benigna que durante el período previo a la pandemia. Este resultado se obtuvo, aun cuando la recesión que afectó la economía fue tres veces más severa en 2020 (por efecto pandemia) que durante los dos años previos a la pandemia (entre noviembre 2017 y diciembre 2020).

En términos comparados, en el período previo a la pandemia, entre noviembre 2017 y diciembre 2019 (seleccionado el nivel de actividad más elevado de la gestión hasta su último mes), la actividad económica se contrajo un 8,1% y el empleo registrado privado se redujo un 4,3%. En cambio, entre enero de 2020 y abril del mismo año, el indicador de actividad económica se retrotrajo un 26%, pero el empleo formal sólo cayó 2,3%.

•Donde más notorio fue la diferencia en el comportamiento del trabajo asalariado registrado entre el período signado por la pandemia y la etapa previa fue en la industria manufacturera. El empleo asalariado registrado en este sector de actividad económica nunca dejó de caer entre diciembre de 2015 y diciembre de 2019. En efecto, en esta etapa el empleo industrial se contrajo un 13,3%.

Durante la pandemia el empleo industrial se redujo un 0,7 % entre enero 2020 y abril 2020, en el momento más profundo de la recesión inducida por la pandemia. Sin embargo, a partir de junio el empleo industrial comenzó a crecer de forma sistemática. En poco meses, no sólo recuperó las pérdidas sufridas durante la primera parte de la pandemia, sino que también se expandió por encima de los niveles que tenía antes que se dispusieran las medidas de aislamiento social y preventivos obligatorios. En efecto, en diciembre de 2020, las dotaciones de personal de las empresas industriales superan en una magnitud del 0,7% al nivel de diciembre de 2019 y en 1,4% en relación con mayo de 2020.

Entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020, la remuneración promedio de los asalariados registrados del sector privado se contrajo un punto porcentual en términos reales y la remuneración mediana apenas un 0,2%, mientras que el salario conformado real de los convenios de elevada cobertura creció un 1% en el mismo período. A pesar de la pandemia, la reducción del salario real en 2020 fue sustancialmente menor que en 2018 y 2019. En efecto, la remuneración promedio real se retrajo un 9,1% entre diciembre de 2017 y diciembre de 2018 y de 4,4% entre diciembre de 2018 y diciembre de 2019.