7746 hogares están sin luz en la Comuna 3

La ola de calor que afecta a la ciudad de Buenos Aires no afloja y cada vez son más los usuarios afectados por el corte del suministro. Según la página oficial del ENRE en San Cristóbal hay 7413 cortes y en Balvanera 333.

Lo más difícil del verano llegó sobre el final de febrero. Hay miles de vecinos afectados por los cortes de luz. Denuncian un desamparo total por parte de la empresa prestadora, EDESUR, el Ente Regulador de Energía y el Gobierno de la Ciudad. La bronca se incrementó por los aumentos de tarifa anunciados.

“Cuatro días sin luz, sin agua. Una vergüenza. Nosotros somos ciudadanos que pagamos nuestros impuestos. No puede ser que por dos fusibles nos tengan de rehenes” se queja un vecino en medio del corte de calle que realizaron en la esquina de Alberti y San Juan. Los vecinos quemaron bolsas de basura y afirmaron que no levantarán el corte hasta que no se reponga el suministro.

“En el Centro de Ojos tuvimos que suspender ayer y hoy las cirugías porque no tenemos luz hace tres días” refiere una de las encargadas del Centro de Salud.

“No se hacen cargo de nada y uno tiene que llegar a esto. Llenarse de humo, ensuciar las calles y molestar a los demás para que te den el servicio que corresponde y estás pagando” protesta un comerciante.

El drama se incrementa cuando se trata de personas de riesgo. “Me pasé toda la noche acá. Fui corriendo hasta mi casa cada tanto porque mi marido es una persona de riesgo porque está operada del corazón. Si yo no tengo agua y una ventilador para ponerle puede llegar a pasar cualquier cosa” dice con preocupación una vecina.

Los vecinos llaman a EDESUR y les cuesta mucho comunicarse, cuando logran hacerlo los atiende un contestador y les informan que tomaron su reclamo. Desde el ENRE las respuestas brillan por su ausencia y el Gobierno de la Ciudad no interviene. Si bien no es responsabilidad del Ejecutivo porteño, podría colaborar con la implementación de generadores móviles y asistencia con agua para los vecinos.

La decisión de sostener a un Ministro de Energía con mucha experiencia en la administración de empresas privadas extranjera, pero con escasa gestión del servicio público, no parece contribuir a tomar medidas que tiendan a revertir la crisis estructural que se pone de relieve cada vez que aumentan las temperaturas en la Ciudad de Buenos Aires.