30 años de murga en Balvanera

Se cumple un nuevo aniversario del primer taller de murga impulsado en el Centro Cultural Ricardo Rojas por Coco Romero.

Este año, en el marco de la Celebración por el 30° Aniversario del primer Taller de Murga, el Centro Cultural Rojas, dependiente de la UBA y ubicado en la Av. Corrientes 2038 en el barrio de Balvanera, convoca a  todos los integrantes que formaron parte a participar en el armado de la “Constelación Murguera del Rojas” con el objetivo de poner durante la mitad del corriente año actividades performáticas, muestras, espectáculos y presentaciones artísticas de las conexiones-ramificaciones y la visibilidad del entramado de la constelación.

A lo largo de estos años el taller buscó y busca revalorizar el status de la murga como arte popular frente al pensamiento anti-murguero, que trata a esta expresión como una pérdida de tiempo o como una actividad sin destino. Considera a la murga y al Carnaval como parte del folclore de la ciudad de Buenos Aires y del país, como manifestaciones genuinamente culturales con un desarrollo potencial a través del arte y la creatividad de la comunidad.

Corría el año 1976 y a poco de instaurarse la Dictadura se sancionaba el Decreto 21329/76, que eliminaba los feriados de Carnaval lo cual resultaba un duro revés para la actividad de las murgas ya qué su espacio y su público se iban reduciendo progresivamente y muy pocas murgas lograban sobrevivir.

Pero, en el período qué duraría la dictadura, la murga no sólo quedaría marginada, sino que sufriría cambios en sus características debido a su empalme con la comparsa lo qué generará, sobre todo, que se le dé mayor importancia al desfile y al baile que a lo escénico y al canto.

Además, empezarán a transitar por circuitos alternativos a la calle, que es su lugar principal de desarrollo, en donde la murga comienza a habitar.

A partir del regreso de la Democracia en 1983, la murga tuvo una activa participación en el festejo recuperado, del que Gualberto Elio Milagro Romero, más conocido como “Coco” Romero fue principal protagonista por haber llevado adelante la lucha por su restitución y revalorización del género.

Su tarea hasta entonces, había consistido en el acercamiento a las murgas del conurbano y fue allí donde notó qué el carnaval seguía latiendo. Habiendo descubierto el espíritu del Carnaval intacto se propuso llevar adelante la propuesta de los talleres de murga con, el por entonces Director del Centro Cultural Rojas, Leopoldo Sosa Pujato.

La modalidad de trabajo se articuló con la confluencia entre murgueros de distintos barrios y artistas de variadas disciplinas. Uno de los ejes fundamentales fue la música y la plástica, el otro, dentro de la parte teórica, la historia de la murga y del carnaval en la Argentina. Mediante el acercamiento de “Coco”, el espacio del Rojas tendió el puente necesario entre ese saber y quienes se acercaron a la convocatoria, en pos de encontrar un espacio de creación personal o social.

En 1990 quedó bautizada la primera murga del Rojas “Los Quitapenas” qué daría comienzo a un sin fin de creación de murgas como: Los Traficantes de Matracas, Acalambrados de las Patas, Gambeteando el empedrado, Envasados en Origen, Depaso Cañazo, Tirados a la Marchanta, entre otras.

Con el correr de los años el entusiasmo por la murga se volvía a percibir en la sociedad y con esto, la vuelta al ruedo de los murgueros tradicionales quienes volvían, ante el resurgimiento de una etapa novedosa, para dar cuenta de su experiencia.

Asimismo, se inició la lucha reivindicatoria del Carnaval, a través de marchas, con una creciente presencia en los medios gráficos y visuales, y en la calle, implementando más recursos creativos y más actividades.

El reconocimiento para esta actividad desarrollada en uno de los Centros Culturales más importantes que tiene la Ciudad  es un aporte importante para la cultura y el arte al que pueden acceder los vecinos de la Ciudad.