10 AÑOS DEL HOTEL RECUPERADO

Se cumplen 10 años de gestión de la Cooperativa BAUEN, con 150 trabajadores y trabajadoras y una larga experiencia compartida con otros emprendimientos de su misma característica.

Marcelo Ruarte, uno de los fundadores conversó con Abran Paso y describió por qué 10 años atrás 15 trabajadores se pusieron al frente del hotel cuando estaba quebrado. Además contó los principales desafíos para los próximos 10 años.

En una de las zonas con más circulación de vehículos y de personas se encuentra uno de los ejemplos de emprendimientos autogestivos más conocidos del país. En el Hotel Bauen en el Centro de la Ciudad nos espera Marcelo Ruarte.

Para entender la historia de este conflicto hay que remontarse al 21 de marzo de 2003. Cuando todavía sobrevolaban los aires de una ciudad conmocionada por el derrocamiento de De La Rúa y un país que no lograba salir de la crisis.

Ese día 15 trabajadores del BAUEN junto a 200 personas de las asambleas barriales de San Telmo, Plaza Italia y de otras empresas recuperas decidieron ocupar el hotel de la Avenida Callao con el objetivo de intentar reactivarlo y así evitar que los empleados se queden sin trabajo.

“Estaba vaciada desguazada. Nosotros decidimos ocupar, producir, resistir. En estos 10 años quizás un empresario tenga muchas críticas si te habla de sustentabilidad o rentabilidad de una empresa, pero lo que no puede reprocharnos es el crecimiento de cada uno de nosotros como personas” afirma Marcelo Ruarte.

Para Marcelo el BAUEN es una empresa que nace de una crisis total. Trabajadores con muchísimo hambre de comer, pero también de cultura, de no tener cobertura médica, de no poder mandar a sus hijos al colegio. Un sinfín de un país que no podía ofrecer otra cosas que la crisis que dejaron políticos corruptos y que aún quedan resabios, no solo políticos, sino de todas las instituciones que están todavía contaminadas.

Los miedos eran por las empresas recuperadas, el festejo del Bauen también es disparador a los 10 años de Zanon, Bruckman, Aurora Grundig. “Esa mañana había un miedo a enfrentar algo que no conocíamos porque nosotros manejábamos la lógica capitalista de la casa al trabajo, del trabajo a la casa, la lógica del neoliberalismo, del a nosotros no nos va a tocar. Estábamos en una instancia que valió la pena lo que hicimos. El BAUEN tiene muchísimas particularidad en relación con las otras empresas. Una vinculación con la dictadura, nunca se devolvió la plata al Estado. Es un fraude. Todo esto demuestra que si vos queres algo, organizar algo, te tenes que comprometer” cuenta Marcelo Ruarte.

El hotel lleva 8 años de gestión. Los primeros años fueron en la calle. Todo se logró primero a través del trueque. Después hay una llegada de la embajada de Venezuela y PDVSA que ayudan con 2 pisos completamente listos. Ahí se acordó tirar toda la empalizada que tapaba la entrada y empezó la gestión. Con el tiempo se fue creando una demanda de trabajo hoy son 150 trabajadores. 500 bocas se alimentan del hotel. Una de las cuestiones que más los afecta es el tema jurídico por la no titularidad el banco les impide pedir un préstamo. El BAUEN cumplió 35 años. Se inauguró en 1978. En plenitud llegaron a trabajar más de 200 personas.

Marcelo Iurcovich fue el patrón de los trabajadores del BAUEN fallecido. Hoy están sus hijos a cargo del Holding empresarial. No es una empresa familiar. Sus orígenes son metalúrgicos. Tuvieron una relación con la dictadura y con los intendentes. Aún siguen teniendo relación con la mantención en el Hospital Santojanni o en el Hospital Penna. En el Santojanni hace poco fallecieron 2 personas porque no las abastecieron con los tubos de oxígeno.  Sin poner capital en riesgo usan plata del Estado, nunca la devuelven. Hicieron 2 BAUEN más, Suit BAUEN, y Buzios BAUEN en Brasil. Hablar de Iurcovich es hablar de muchas empresas que en la dictadura, con créditos blando, hicieron toda la fortuna que hicieron.

Con respecto a lo que viene Ruarte planteó “tenemos el desafío de la excelencia del servicio. Nos cuesta. En estos años de gestión invertimos 15 millones de pesos. Es muy dinámico, requiere mucho trabajo. Mucha gente cuando pasa por el BAUEN piensa que hay un empresario pero hay compañeros que tienen que dormir con un ojo por el acoso de la justicia”.