Propuesta comercial de China al Mercosur.

29-06-12

Maximiliano Mendoza analiza la Cumbre del Mercosur en la provincia de Mendoza


“El papel que va a jugar Argentina como apéndice agro exportador de China, que es un papel económico que viene consolidando desde hace muchos años, particularmente desde 2004, cuando el anterior premier chino visitó junto con Néstor Kirchner firmaron el memorando de entendimiento entre la República Popular China y la Argentina en materia de conocimiento e inversiones. En alguno de esos lineamientos ambas partes se proponen cooperar activamente en los siguientes sectores: infraestructura, incluido el transporte de pasajeros, vivienda también y fundamentalmente en energía, agricultura, telecomunicaciones y minería. China se propuso a estimular esas actividades a partir del capital financiero, otorgando apoyo crediticio y facilidades de financiamiento a las empresas de ese origen…”

“ Este es el contexto en que se realiza esta propuesta de libre comercio de china al Mercosur. Tengamos en cuenta que las inversiones chinas en Argentina son de aproximadamente 14000 millones de dólares, supuestamente casi 6000 puestos de trabajo dependen de estas inversiones y que tras este acuerdo, por lo menos el acuerdo que trascendió en un comunicado, si bien no fue un acuerdo explícito de libre comercio esto se propone realizarse en los próximos 4 años también (…) el principal anuncio de la presidenta de la semana pasada, cuando dio ese discurso después de lo de Cerro Dragón y los cortes que están realizando los trabajadores, fue el anuncio de la inversión china en el Belgrano Cargas, que es el tren que transporta la soja transgénica y los cereales desde las unidades de producción hacia los puertos y digamos el papel que la Argentina va a tener que jugar en esta nueva era. Se repite nuevamente, si bien con algunos matices, lo que en otra época de nuestra historia sucedió con Gran Bretaña. Ellos desde acá tenían los puertos, las telecomunicaciones, los ferrocarriles. Lo que les interesaba era nuestra carne. Y era eso lo que se llevaban. Y nosotros nos teníamos más que una oligarquía agraria que funcionaba más bien como un socio interno del régimen imperial que en ese momento era la Gran Bretaña. La Argentina está repitiendo -a mi parecer- este nuevo papel, con esta nueva maquinaria de la Modernidad, con esta nueva industria que se propone China -como país netamente capitalista- hacia el futuro de consolidar no solamente el papel de la Argentina sino también del Mercosur como proveedores permanentes de materia prima, con bajo valor agregado para que ellos compren, lo asimilen. Y como resultado nosotros terminemos comprando lo que ya en forma creciente son productos con valor agregado o terminados. China –según algunos datos de la CEPAL- lo que se propone en el corto plazo es elevar la carga tecnológica de esos productos terminados y competir directamente con las trasnacionales que en otro momento de la historia reciente de China fueron parte del exponencial crecimiento de su Producto Bruto.

“Esta es una ecuación que es bastante previsible, en función a los resultados que ha venido teniendo la Argentina con el desarrollo de su agro-industria. La demanda agregada de la Argentina en el exterior, de todo aquello que se produce, desde la soja transgénica para abajo. Puntualmente la soja transgénica y el maíz BT, que es el maíz que vendemos hacia afuera, que tiene incorporada la tecnología de Monsanto, es lo que hacia fuera se demanda. En el caso particular de China, lo precisan para la cría del ganado; la cría de los cerdos, puntualmente, que hace ya varios años que en Argentina dejaron de comer batata, con eso es los criaba. Ahora van a comer la soja transgénica que les mandamos nosotros. Y, en segundo lugar, el aceite de soja, que no tiene una representación que revista de mucho peso en el PBI argentino pero que ha venido demandándose desde China en los últimos años, pero que ellos se proponen industrializarlo allá, con lo cual nosotros en los próximos años no tengamos la necesidad de venderles aceite de soja porque ellos mismos lo van a producir.

“¿Qué significa para nosotros esto? Es la ampliación de la frontera agrícola, por un lado. Con esto hay probabilidad de mayor aumento de órdenes de desmonte, más desalojos, mayor hacinamiento urbano por la migración rural, mayor reprimarización de la economía y, por lo tanto, mayor dependencia. No solamente de la Argentina, sino global. Porque esto si bien es una nueva división del trabajo todavía no está del todo institucionalizada, porque recordemos que nuestra economía depende directamente de lo que pase en la bolsa de Chicago, como cotice el mercado de futuros. Si la demanda de los granos por parte de China y de Europa se enfría, es probable que los precios bajen como sucedió a principios de este año, y la expectativa de los Estados que dependen de estas economías y tutelan esos excedentes tengan algunos problemas con su equilibrio fiscal. Pero puntualmente desde la Ecología social las consecuencias son directas.”

“La soja transgénica se ha convertido en el motor económico de la Argentina. Y esto no tiene visos de que vaya a cambiar. No tenemos una dirigencia que se preocupe por ver cómo esto pueda tener una alternativa en los próximos años sino que se busca profundizarlo. El plan estratégico agro-alimentario 2020 es eso: profundizar el modelo del agronegocio, es profundizar el papel de apéndice agrario exportador o sólo para con China sino para con el resto del mundo. Nos tendríamos que preparar par un escenario de mayor conflictividad social, económica y ambiental Vamos a ver cómo reaccionan los Estados, los poderes y los gobiernos ante este escenario. No creo que estemos errados en afirmar que si esto se profundiza los pueblos van a presentar sus resistencias y están en mejores condiciones de organizarlas mejor que antes por la experiencia que han tenido en estos años.”